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domingo, 1 de diciembre de 2019

Juegos online

Los juegos online no tienen ningún peligro, ya que únicamente son juegos.
No obstante, los ciberdelincuentes han conseguido algunos métodos en diferentes plataformas online para aprovecharse de los jugadores y obtener beneficios.

Robos de cuentas de usuario

Nuestras cuentas de usuario en los videojuegos no son diferentes a las de otros servicios: tienen su nombre, contraseña, y toda la información personal que hallamos cedido.
Por tanto, las medidas anti-robo recomendadas son las mismas que tomaríamos en cualquier otro caso:
  • No compartir la contraseña.
  • Utilizar una clave segura y fuerte.
  • No repetir la contraseña en diversos juegos.
Robo de dinero virtual

Son muchos los juegos actuales en lo que lograr una preciada recompensa cuesta mucho trabajo y tiempo, o simplemente demasiada suerte. De manera que han aparecido personas que, externas al juego, ofrecen estos premios a cambio de dinero real. El peligro de esto reside en que podemos ser víctima de estafa; pagando el dinero pero no obteniendo la recompensa, o ceder demasiada información que puede ser usada en nuestra contra.

Suscripción a servicios SMS Premium

Sabiendo de la dificultad que tiene en algunos juegos conseguir determinados objetos, los ciberdelincuentes intentan engañar a los jugadores para que enviemos un mensaje de texto y facilitemos nuestro número de teléfono a cambio de un valioso ítem.

Mensajería instantánea

Protege tu identidad


Es habitual que las aplicaciones de mensajería instantánea en smartphones no pidan usuario y contraseña cada vez que las utilizamos. Esto significa que, en caso de pérdida o robo de un smartphone, la persona que se haga con el dispositivo puede enviar mensajes a todos los contactos de la víctima haciéndose pasar por ella.
Si detectas un comportamiento extraño de uno de tus contactos, te solicita información sensible, te pide un favor muy comprometedor, etc., asegúrate de que esa persona es quien dice ser.
Para evitar este problema debemos establecer una contraseña de bloqueo en el smartphone. Así impediremos que alguien que no conozca la contraseña pueda utilizar el dispositivo.

Existen virus en la mensajería instantánea

Los ficheros recibidos a través de aplicaciones de mensajería instantánea, sea cual sea el dispositivo, pueden contener virus. Éstos no solo afectan a los ordenadores, sino que también existen virus para tabletas, smartphones y todo tipo de equipos.
Normalmente los recibimos a través de ficheros adjuntos o aparecen en una conversación de chat a través de mensajes con un enlace que nos redirige una web maliciosa. 
Debemos instalar un antivirus en todos los dispositivos que utilicemos, mantener el programa antivirus siempre actualizado y no aceptar archivos de contactos que no conozcamos.
Protege tus conversaciones
En general, las aplicaciones de mensajería instantánea almacenan el registro de las conversaciones en un fichero en el propio dispositivo, del que se hacen copias de seguridad. Esto incluye tanto el texto como los ficheros enviados y recibidos.

Cuidado con los archivos multimedia

Cuando recibimos un fichero multimedia a través de una aplicación de mensajería instantánea (fotos, vídeos, grabaciones de voz, etc.) no conocemos su contenido hasta que lo reproducimos.

Cuidado con los archivos multimedia

Cuando recibimos un fichero multimedia a través de una aplicación de mensajería instantánea (fotos, vídeos, grabaciones de voz, etc.) no conocemos su contenido hasta que lo reproducimos.




Redes sociales


Cuidado con lo que publicas

Cada vez que publicamos algo en una red social perdemos el control sobre ese contenido. Aunque lo borremos, quedará como mínimo registrado en los servidores de la red social y cualquiera que lo haya visto puede haber hecho uso de esa información, ya sea difundiéndola o copiándola.
Debemos valorar qué queremos publicar, especialmente teniendo en cuenta nuestra configuración de la privacidad y en consecuencia quién podrá ver toda esa información.

Cuida tu privacidad

Todas las redes sociales disponen de diferentes controles para proteger nuestra privacidad. 
Debemos aprender a utilizar y configurar adecuadamente las opciones de privacidad de nuestro perfil. De esta forma sólo tendrán acceso a nuestros datos las personas que establezcamos y reduciremos el riesgo de que pudiera ser utilizada con fines malintencionados.

Cuidado con los permisos de las aplicaciones

Existen multitud de juegos y aplicaciones disponibles en las redes sociales, algunos de ellos muy populares: Candy Crush Saga, Instagram, Farmville, etc. La mayoría están desarrollados por terceras empresas.
Para poder utilizarlos, debemos aceptar ciertas condiciones y permisos de acceso a nuestro perfil que, en ocasiones, se activan simplemente pulsando el botón de “Jugar”, como en la imagen que vemos a continuación:
Debemos ser muy precavidos con los permisos que damos a las aplicaciones y evitar aquellas que requieren autorizaciones que no son necesarias (acceso al correo electrónico, fotografías, información de nuestros contactos, etc.) dado que algunas aplicaciones son desarrolladas para obtener información de nuestro perfil y de nuestros contactos con fines que no son los previsibles para el propio funcionamiento del juego, generalmente para fines publicitarios, pero en algunas ocasiones, con fines maliciosos.


Cuida tu identidad digital



  • Robo de identidad: Alguien se ha hecho con nuestra cuenta y se hace pasar por nosotros publicando o enviando mensajes en nuestro nombre. Ha accedido a través de nuestra contraseña.
  • Suplantación de identidad: Alguien ha creado un perfil con nuestros datos y fotografías para que la gente piense que somos nosotros.

Actúa frente a los acosadores


Algunas personas utilizan las redes sociales para intimidar a otros usuarios mediante insultos, amenazas, fotos comprometidas o difusión de rumores falsos. También podemos ser víctimas de ciberacoso.

Al ciberacoso están expuestos tanto los menores como los adultos, pudiendo generar situaciones verdaderamente dramáticas y complicadas. Si en una red social sufrimos algún tipo de acoso, tenemos que ignorar y bloquear al acosador y guardar las pruebas del acoso: sacar pantallazos y no borrar los mensajes, por ejemplo. Además, debemos informar de la situación al centro de seguridad de la red social y denunciar el acoso a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Servicios compraventa y subastas

Comprar por Internet:



  1. Página web para la compra. Debemos empezar por escoger la página web donde buscar aquello que deseamos comprar o donde publicar lo que queremos vender. No todos los sitios de compraventa online ofrecen los mismos servicios y garantías al vendedor y al comprador.
    Un factor importante es que disponga de un sistema de calificación del vendedor basada en los votos de otros compradores. Un sitio muy desarrollado en este aspecto es eBay, que cuenta con una gran comunidad de usuarios. Comprar aquí es relativamente seguro si el vendedor goza de las más altas calificaciones posibles y carece de comentarios negativos. Además, cuenta con servicios de ayuda que nos indican qué hacer en caso de problemas.
    También podemos optar por páginas de anuncios, donde la relación se establece directamente entre vendedor y comprador, sin que la página intervenga. En estos casos debemos analizar la confianza que nos inspira el vendedor a partir de indicios y recabar información en Internet sobre la fiabilidad del portal y la existencia de posibles conflictos anteriores en él.
  2. Precios “chollo”. Cuidado con los anuncios que tienen un precio excesivamente bajo. Si el precio está muy por debajo del valor de mercado, es posible que se trate de un engaño: una estafa o un producto falso.
  3. Fotografías del producto. Dudemos si en el anuncio se muestran fotos genéricas o que se pueden encontrar tras una búsqueda en Internet. Si el vendedor no muestra una imagen realizada por sí mismo de su artículo, es posible que esté ocultando algo.
  4. Redacción. Si se trata de un vendedor que dice ser español, debemos desconfiar de anuncios cuya gramática sea incorrecta o que parezca que han sido traducidos por un traductor automático.
  5. Relación con el vendedor. Una vez decidamos que el producto es el que buscamos y que el vendedor podría ser de fiar, debemos establecer una relación para intercambiar información. Inicialmente debemos pedir al menos correo electrónico e incluso teléfono, para realizar búsquedas en Internet con esa información y comprobar, por ejemplo, si hay otros anuncios sospechosos publicados con esos datos o quejas de otros compradores.
  6. Intermediario. Cuando un vendedor dice que se encuentra en el extranjero y que para ver el producto tenemos que pagar a un intermediario, probablemente estén intentando engañarnos.
  7. Modo de pago. Tenemos que dejar claras todas las condiciones de la compraventa antes de realizar el pago. Elijamos siempre un método de pago seguro, y no facilitemos los datos de nuestra tarjeta de crédito a nadie.

Subastas online:

Existen muchas páginas donde podemos encontrar todo tipo de artículos a precios muy llamativos, en las que podemos participar a modo de subasta e intentar conseguirlos ganando la puja. Son productos muy atractivos y a precios de salida insignificantes.


Hay mucha controversia sobre si estas páginas realmente cumplen con lo prometido o no. Podemos encontrar quejas de personas que pujaron, ganaron y nunca recibieron su artículo. Existen opiniones enfrentadas en torno a este modelo.


Es indudable que hay páginas de subastas que cumplen de manera escrupulosa con la legalidad, tienen su razón social en España y operan de manera totalmente transparente. El gran reclamo es el precio final por el que se llevan los artículos los ganadores de la puja.

Los últimos consejos:

Si vamos a comprar o vender productos por Internet, es importante que adoptemos ciertas precauciones para evitar ser estafados.


  • Si vas a comprar, busca páginas fiables, con una larga trayectoria, medios de contacto y ayuda, y preferiblemente que dispongan de valoración de vendedores.
  • Buscar información en Internet sobre plataformas de compraventa y datos sobre el vendedor es una tarea imprescindible antes de tomar ninguna decisión.
  • Jamás proporciones los datos de tu tarjeta de crédito a un vendedor.
  • Si vas a vender, antes de enviar un artículo analiza si hay indicios de que se trate de un estafador.
  • Puedes utilizar las páginas de subastas online, pero sé consciente de sus características y riesgos e infórmate antes sobre la fiabilidad de la página web.

Compras online

  CÓMO REALIZAR COMPRAS ONLINE

Preparar los dispositivos y la conexión antes de comprar

  • Es necesario instalar una herramienta antivirus. El antivirus protege el dispositivo de posibles infecciones que puedan afectar al dispositivo y por ende, a la privacidad y seguridad. Es importante saber que existen virus, que por ejemplo, son capaces de almacenar la secuencia de teclas que se pulsan en el teclado, de tal forma, que si se trata de un PIN/contraseña de un servicio importante, como puede ser de una tienda virtual, pueden acceder en tu nombre y recopilar toda la información asociada a dicha cuenta de usuario: nombre, apellidos, fecha de nacimiento, dirección postal, tarjeta de crédito, etc.
  • Los dispositivos y su software que estén siempre actualizados. Tanto el sistema operativo como los programas y aplicaciones instalados deben estar actualizados a su última versión para evitar que posibles vulnerabilidades puedan afectar la privacidad y seguridad en el proceso de compra. Los fallos de seguridad frecuentemente son utilizados por los ciberdelincuentes para colarse en los dispositivos de los usuarios a través de técnicas de ingeniería social.
  • Uso de conexión segura. Cuando se realice una compra, indistintamente de la tienda online, es importante hacerlo desde una red a Internet de confianza como puede ser la de nuestra casa o la conexión de Internet de móvil 3G/4G. Bajo ningún concepto se recomienda efectuar una compra desde una red wifi pública ya que cualquier usuario conectado a ella, podría espiar la comunicación con alguna herramienta y obtener nuestros datos personales y bancarios intercambiados con la tienda online si ésta no utiliza un protocolo seguro para el intercambio de la información (https).

Aspectos a revisar de la tienda online

  1. Por ejemplo, un sitio web es seguro para realizar compras si garantiza al menos que la información que intercambiamos con la página web se transmite protegida y a salvo de las miradas curiosas de un atacante.
    Para ello, la página web donde introducimos los datos debe comenzar por https://, y la barra de direcciones del navegador debe mostrar un candado. Aunque no es necesario que todas las páginas de la web comiencen por https, en el formulario de contacto o en páginas donde tengamos que introducir información bancaria la URL si debe facilitar HTTPS que indique que la información se transmite cifrada. Además de que la dirección comience por HTTPS, el certificado de seguridad de la web tiene que coincidir con el sitio donde estamos navegando. De no ser así, habría que abandonar la página inmediatamente.
  2. De manera adicional, la tienda online tiene que ofrecer en su web cierto tipo de información en alguna sección específica: “Aviso legal”, “Política de Privacidad”, “Quiénes somos”, “Contacto”, etc.
    Hablamos por ejemplo de mostrar el nombre completo, razón social, domicilio físico así como los datos de contacto. También debe indicar que datos personales recoge y que uso hace de ellos, así como informar que política de privacidad aplicará y si dichos datos serán cedidos a otra empresa.
  3. La política de envío y devolución es otro aspecto importante a revisar. Si no informa sobre estas cuestiones de forma clara, es mejor descartar la compra.

Conocer métodos de pago y sus características

  1. Tarjeta de crédito o débito. Usar las tarjetas para el pago es cómodo y rápido, ya que se realiza con la información contenida en la propia tarjeta, es inmediato y puede ser muy seguro. Sin embargo, no es el mejor método si tenemos alguna duda sobre la fiabilidad de la web, ya que estamos proporcionando toda la información necesaria para realizar compras.
    Para evitar que el comercio pueda acceder a los datos de la tarjeta, muchas tiendas y servicios online usan los TPV virtuales con autenticación, donde son las entidades bancarias las encargadas de verificar la autentificación de la tarjeta y de la protección de los datos bancarios del cliente. Este sistema es utilizado actualmente por Visa (Verified by Visa) y Mastercard (MasterCard SecureCode).
  1. Transferencia bancaria. En este tipo de pago se envía el dinero desde nuestra cuenta bancaria directamente a la del vendedor. La principal ventaja es que no se introducen datos en ningún sitio web. Sin embargo, si la cuenta está en el extranjero puede resultar complicado recuperar el dinero en caso de fraude, al tratarse de un movimiento de dinero entre dos cuentas bancarias.
  1. Las plataformas de pago. Éstos son servicios independientes que actúan como intermediarios entre nosotros y el vendedor. La de mayor uso es PayPal.
    La principal ventaja de estas plataformas es que el propietario de la tienda no tiene acceso a nuestros datos de la tarjeta de crédito, además estas entidades regulan los cobros y pagos, actuando como mediadores en errores y posibles fraudes. Sin embargo, dado que vamos a proporcionar a estas plataformas nuestros datos bancarios (tarjeta o cuenta), debemos informarnos de las medidas de seguridad y de qué garantías ofrecen en caso de fraude.
  1. Los servicios de transferencia instantánea. Los servicios como Western Union o MoneyGram son muy útiles cuando se envía dinero a personas conocidas. Es un sistema muy rápido e instantáneo.
    Sin embargo, estos servicios están diseñados para enviar dinero, no para gestionar compras y una vez se haya enviado el dinero, la cancelación o el reembolso no son posibles.
    Además este tipo de empresas permiten hacer transferencias de dinero de forma anónima, resultando imposible identificar al destinatario en caso de fraude. Los delincuentes lo saben y suelen utilizar estos sistemas para realizar sus estafas. Por este motivo, no deben utilizarse para realizar compras online.
  1. El pago contra reembolso. Esta opción asegura que no se hace el pago hasta que se recibe y verifica el artículo comprado. El inconveniente es que no está siempre aceptada por los vendedores y puede implicar un coste adicional, por lo que debemos informarnos antes de utilizarlo.
  1. Las tarjetas prepago. Estas tarjetas permiten realizar pagos sin que éstos estén asociados a alguna cuenta bancaria. Nosotros decidimos el dinero que vamos a ingresar en la tarjeta. Una vez se ha agotado el dinero en esa tarjeta podemos recargarla si queremos. Se solicitan en cualquier entidad bancaria, y tan solo es necesaria la presentación del DNI para obtenerla. La principal ventaja es que, en caso de pérdida o robo, sólo perdemos la cantidad que hayamos cargado en la tarjeta. Por ello, no es recomendable hacer cargas de dinero muy elevadas.

Navegadores web

  NAVEGADORES WEB

Los navegadores

Para la mayoría de usuarios, la cara visible de la informática es Internet. Desde todo tipo de dispositivos (ordenadores, tabletas y smartphones) accedemos a la red en busca de información, entretenimiento y otros servicios.
Para ello, la herramienta fundamental es el navegador. Resultan tan intuitivos y fáciles de usar que muchas veces ni nos damos cuenta de su existencia. Existen varios a nuestra disposición, todos muy conocidos:
Estas prestaciones son muy útiles, pero debemos tener en cuenta que los navegadores son empleados también por individuos malintencionados para acceder a nuestros dispositivos. Por ello, hemos de conocer sus riesgos y adoptar precauciones para poder disfrutar de las ventajas de la tecnología de forma segura.

Privacidad

Los navegadores incorporan muchas funciones para hacernos la vida más fácil. Sin embargo, en ocasiones esto puede suponer un verdadero riesgo para nuestra privacidad:
El historial de navegación es el registro completo de toda nuestra actividad en Internet. Cualquier persona que tenga acceso a nuestro navegador podrá ver qué hemos estado haciendo y cuándo.Normalmente visitamos las mismas páginas web y buscamos cosas parecidas. Por ello cuando tecleamos una búsqueda el navegador nos ofrece una selección de búsquedas basadas en otras anteriores. Esto nos ahorra el trabajo de escribir, por ejemplo, las direcciones completas.

Los complementos y plugins

Los complementos o extensiones son elementos que se instalan en nuestros navegadores para hacerlos más eficientes, encargándose de funciones específicas: barras de búsqueda, integración con otros servicios, bloqueo de pop-ups, etc.
Sin embargo, algunos de estos complementos pueden estar destinados a fines malintencionados: recopilar información acerca de nuestros hábitos o insertar anuncios. Generalmente, esto se hace de forma encubierta al instalar aplicaciones gratuitas, por lo que es importante revisar las opciones de instalación.

Las cookies

Las cookies son pequeños ficheros que los navegadores almacenan en el ordenador con datos del usuario sobre las páginas web visitadas.
Esta información puede contener las opciones de idioma o visualización elegidas, el contenido que ha sido consultado, el identificador de sesión de un usuario o las credenciales de acceso. Su utilidad es facilitar la navegación aunque, una vez guardada, la información puede servir para otros propósitos.
Hoy en día no tenemos, para el usuario medio, muchas alternativas aparte de aceptar el uso de cookies. Si las desactivamos, es posible que algunos servicios no funcionen correctamente. No obstante, puedes borrar periódicamente las cookies instaladas en tu equipo (consulta cómo hacer esto con Chrome, Internet Explorer y Firefox).

lunes, 7 de octubre de 2019

Información sobre los virus.


El malware, apodado comúnmente como virus, se trata de un programa malicioso capaz de colarse en un ordenador, smartphone o tableta con algunos fines como los siguientes ejemplos: robar datos privados, hacer que el dispositivo deje de funcionar correctamente o tomar su control para llevar a cabo otras acciones maliciosas. Todo esto sucede muy a menudo hoy en día, por esa misma razón le mostramos una clara información sobre este problema al que hay que tener ideas importantes muy claras dentro de nosotros.



Estos son algunos de los consejos para poder evitar dicho desastre:
  • Instalar un antivirus y un cortafuegos y mantenerlo actualizado.
  • Mantén el equipo constantemente actualizado.
  • Nunca debemos ejecutar un programa o seguir un enlace que nos haya llegado por correo y parezca extraño.
  • Nunca viene mal utilizar utilizar nuestro sentido común. Hay que ser precavido ante cualquier cosa que te parezca sospechosa.
La multitud de servicios y dispositivos que utilizamos a diario hace que las vías de entrada de virus hayan aumentado. A continuación presentamos una lista de algunas de las formas más utilizadas para colarse en nuestros sistemas:


  • El correo electrónico: Es una de las principales vías de entrada de virus ya que pueden contener ficheros adjuntos peligrosos o enlaces a páginas web maliciosas. Aunque estos emails suelen provenir de remitentes desconocidos puede ocurrir que procedan de un contacto conocido. Esto puede deberse a que el ordenador del remitente está infectado o que se ha falsificado la dirección de origen del correo.  

  • Dispositivos de almacenamiento externos: Esto se puede encontrar ya  sea en memorias de USB, discos duros, tarjetas de memoria, etc. En ocasiones, simplemente por el hecho de conectar un USB que contiene un virus a nuestro equipo podemos resultar infectados, ya que algunos virus tienen la capacidad de autoejecutarse. 

  • Descarga de ficheros: Hay que tener especial precaución con lo que descargamos mediante programas de compartición de ficheros (P2P) u obtenemos en las páginas web de descarga de contenidos, ya que pueden ser más propensos a contener virus.

  • Páginas web maliciosas: Algunas páginas web están preparadas para infectar al usuario que la visita aprovechando los problemas de seguridad no actualizado o de los complementos instalados: Java, Flash, etc. También se puede dar el caso de que una web legítima haya sido manipulada por un ciberdelincuente y redirija al usuario a una web maliciosa o fraudulenta.

  • Redes sociales: Debemos ser precavidos frente a enlaces a páginas web que resulten raras o poco fiables, solicitudes para instalar programas para acceder a un contenido o aplicaciones que solicitan autorización no justificada para el acceso a nuestra información personal. 

  • Vulnerabilidades o fallos de seguridad: Frecuentemente son aprovechadas por los ciberdelicuentes para infectar los equipos, a veces sin que el usuario tenga que realizar ninguna acción peligrosa de manera consciente. Para evitar que esto suceda, los fabricantes generan actualizaciones que solucionan los problemas de seguridad, de ahí la importancia de tener siempre actualizado nuestro equipo.


Como todo gran tema y problema tiene sus distintas consecuencias. En primer lugar se puede ver el cifrado y/o borrado de información. Algunos virus están programados de tal forma, que son capaces de borrar información personal como videos, fotografías, contactos, documentos, etc. En estos casos puede ser difícil o imposible recuperar dicha información a menos que dispongamos de una copia de seguridad. A continuación se encuentra el robo de datos. En el caso de producirse un robo de información, las implicaciones pueden derivar en pérdida de privacidad, suplantación de identidad, comisión de delitos en nuestro nombre o pérdidas económicas. Por consiguiente se encuentra la suplantación de identidad. La sospecha fundada de que se es víctima de una suplantación de identidad debe ponerse en conocimiento de los expertos en seguridad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Finalmente observamos las pérdidas económicas, en donde pueden acceder  a nuestros datos bancarios, información que permite a los ciberdelincuentes comprar productos por Internet, realizar transferencias o incluso duplicar la tarjeta para ser utilizada en tiendas físicas.




Ante todo esto se aplican distintas medidas de protección. Como es de esperar, una solución obvia es el antivirus. Muchos de estos programas, además de detección de malware, incorporan funcionalidades para validar la fiabilidad de las páginas web por las que navegamos. También se encuentra la solución de las actualizaciones de seguridad, para evitar que nuestro equipo tenga problemas de seguridad que puedan ser aprovechados por los virus. Posteriormente, encontramos las copias de seguridad. Antes de hacer la copia debemos aplicar un antivirus para estar seguros de que la información que vamos a copiar no está infectada. Esto nos garantizará recuperar nuestra información en caso de infección grave. A su vez, se observa la limitación de permisos de usuario. A menudo un virus necesita modificar aspectos del equipo accesibles sólo por el usuario administrador, por lo que el uso de dicho usuario se debe limitar a la instalación de aplicaciones y actualizaciones del sistema operativo. Para el uso cotidiano se recomienda utilizar un usuario estándar, de este modo, si un virus accede al equipo no podrá realizar determinados acciones, dificultando la infección y haciendo más sencilla su eliminación. En penúltimo lugar, se ve el cortafuegos personal. Este tipo de aplicaciones o sistemas vigilan las conexiones que entran y salen de nuestro ordenador, permitiendo las normales y prohibiendo las sospechosas. Finalmente, cada persona tiene que tener el sentido común. La mejor protección ante los virus es mantener una actitud constante de precaución. Hay prácticas que implican un gran riesgo de infección y son fácilmente evitables.